No hay un método único: el QR es el mejor para visitas y proveedores, el tag para los autos de los residentes y el reconocimiento facial para entrar a pie y para el personal de servicio. Lo recomendable es combinarlos en un mismo sistema con una sola bitácora.
La comparativa en una tabla
| QR | Tag o tarjeta | Reconocimiento facial | |
|---|---|---|---|
| Ideal para | Visitas, proveedores, personal de servicio | Autos de residentes | Residentes a pie y personal de servicio |
| Costo por persona | Ninguno | Costo de cada tag o tarjeta | Ninguno (la terminal es por entrada) |
| Necesita celular | Sí, para mostrarlo | No | No |
| Se puede prestar | Sí, dentro de su vigencia y usos | Sí | No |
| Se puede copiar | No, si está cifrado y firmado | Algunos modelos, sí | No |
| Caduca solo | Sí | No, hay que darlo de baja | No, hay que darlo de baja |
| Privacidad | Datos mínimos | Datos mínimos | Dato sensible: requiere consentimiento |
QR: el mejor para quien no vive ahí
El QR es la forma más práctica de dar acceso a quien no vive en el residencial. El residente lo genera en segundos, lo manda por WhatsApp y el visitante no necesita instalar nada.
- A favor: no cuesta por persona, caduca solo, puede limitarse a un número de usos y deja evidencia de cada entrada.
- En contra: requiere que el visitante muestre su teléfono, y un QR simple (que sólo contiene un número) se puede reenviar o copiar.
- Qué pedir: que el QR esté cifrado y firmado, que tenga vigencia y límite de usos, y que caseta lo valide aunque no haya internet.
Ver cómo funciona el QR de Doorly →
Tag o tarjeta: el más rápido en auto
Para los residentes que entran en auto varias veces al día, un tag en el parabrisas es difícil de superar: la pluma abre sin detenerse.
- A favor: rápido, no depende del celular y es familiar para todos.
- En contra: cada tag tiene costo, se pierde, se presta y algunas tarjetas de baja frecuencia se pueden copiar.
- Qué pedir: que cada tag esté ligado a una vivienda, que se pueda dar de baja al instante desde el panel y que se use tecnología difícil de copiar.
Reconocimiento facial: no se presta ni se olvida
El rostro resuelve lo que los otros métodos no pueden: no se presta, no se pierde y no requiere sacar nada del bolsillo. Es ideal en entradas peatonales y para el personal de servicio con horario.
- A favor: manos libres, sin costo por persona y sin riesgo de préstamo.
- En contra: requiere terminales en cada entrada, un registro inicial y el manejo correcto de un dato personal sensible.
- Qué pedir: que el residente se registre desde su teléfono con consentimiento expreso, que elija en qué entradas usarlo, que pueda borrarlo cuando quiera y que se elimine solo cuando se muda.
Ver el reconocimiento facial de Doorly →
¿Y el PIN o código?
Un PIN es útil para quien todavía no usa la app, porque no necesita ningún dispositivo. Su debilidad es que se comparte con facilidad, así que conviene que sea por vivienda, que se pueda cambiar y que cada uso quede registrado.
La recomendación: combinarlos por tipo de entrada
| Entrada o persona | Método recomendado |
|---|---|
| Residentes en auto | Tag, con apertura desde la app como respaldo |
| Residentes a pie | Reconocimiento facial |
| Visitas | QR con vigencia y límite de usos |
| Personal de servicio | QR permanente o rostro, con días y horario |
| Huéspedes de rentas cortas | QR válido del check-in al check-out |
| Áreas comunes | QR de la reserva, sólo en su horario |
| Quien llega sin invitación | Timbre virtual: el residente autoriza desde la app |
Lo importante no es elegir un solo método, sino que todos queden en el mismo sistema: una sola bitácora, las mismas reglas y una sola forma de dar de baja a quien deja el residencial.
Cómo lo resuelve Doorly
Doorly combina QR cifrado, tags y tarjetas, reconocimiento facial, PIN y timbre virtual en la misma caseta. Todo se valida de forma local, cada ingreso queda con fotografía y la administración decide qué métodos acepta cada entrada.